Por qué los autos nuevos en México nunca tienen cero kilómetros
Aunque un vehículo sea vendido como nuevo en agencias mexicanas, es habitual que presente un kilometraje de fábrica debido a traslados y pruebas de calidad.

Si ha tenido la oportunidad de comprar un coche nuevo en México, es probable que haya notado que el odómetro en el cuadro de instrumentos registra una cifra pequeña, usualmente entre 10 y 50 kilómetros. Este fenómeno no implica que el vehículo haya tenido un dueño previo, sino que es parte del proceso logístico y de control de calidad que ocurre desde que la unidad sale de la línea de ensamblaje hasta que llega al piso de venta.
En la industria automotriz nacional, el concepto de 'cero kilómetros' es estrictamente una denominación comercial y no técnica. Tras el proceso de fabricación, los autos deben ser movidos hacia patios de almacenamiento, cargados en madrinas o trenes, y posteriormente conducidos en los centros de distribución para maniobras de carga y descarga. Estas distancias, aunque mínimas, quedan registradas de forma irreversible en la memoria electrónica del vehículo.
Además del transporte, las marcas realizan pruebas de manejo en pista o recorridos de validación al final de la línea de producción para asegurar que sistemas críticos, como la suspensión, la transmisión y el sistema eléctrico, funcionen correctamente antes de ser embarcados. Estas pruebas de control de calidad son fundamentales para garantizar la seguridad del usuario final y evitar fallas prematuras al momento de la entrega.
Aunque no existe una ley federal que estipule un límite máximo de kilometraje para considerar a un vehículo como 'nuevo', la normativa de protección al consumidor supervisada por Profeco establece que cualquier desgaste inusual o kilometraje excesivo debe ser notificado al comprador. Por lo general, si un auto supera los 100 kilómetros sin haber sido un vehículo de demostración, las agencias suelen ofrecer bonificaciones o garantías extendidas para compensar el uso previo.
Es importante recordar que, al adquirir un vehículo, el odómetro es solo una de las variables a revisar. En un mercado competitivo donde marcas como Nissan trabajan en optimizar la entrega de refacciones y nuevos modelos eléctricos comienzan a ganar terreno, la transparencia sobre el estado inicial del coche es un derecho que todo consumidor mexicano debe ejercer al recibir las llaves de su unidad.


