Metro CDMX prohíbe el comercio ambulante ruidoso con multas severas
El Sistema de Transporte Colectivo Metro implementó nuevas sanciones de hasta 23 mil pesos para vendedores que utilicen altavoces o gritos dentro de sus instalaciones.

El Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro de la Ciudad de México ha endurecido su reglamento interno para erradicar la contaminación auditiva y el comercio irregular en sus instalaciones. A partir de esta semana, los comerciantes que operan dentro de la red de transporte tienen estrictamente prohibido el uso de bocinas, altavoces o el acto de vocear productos mediante gritos, una práctica tradicionalmente conocida como el "llévele, llévele". Esta medida busca mejorar la experiencia de viaje de los millones de usuarios que diariamente transitan por las estaciones de la capital.
Las autoridades del Metro han establecido un esquema de sanciones económicas para quienes desacaten esta disposición, con multas que pueden alcanzar hasta los 23,000 pesos. Estas medidas administrativas se aplicarán tras un proceso de supervisión constante por parte del personal de seguridad institucional, quienes contarán con el apoyo de elementos de la Policía Bancaria e Industrial asignados a la vigilancia de los pasillos y andenes del sistema de transporte.
La administración del STC Metro ha señalado que el objetivo principal es reducir los niveles de ruido ambiental y garantizar que las estaciones sean espacios ordenados para los pasajeros. Según reportes oficiales, el uso de dispositivos de audio a alto volumen y la promoción a gritos de mercancía han sido quejas recurrentes de los usuarios durante los últimos meses, lo que motivó la actualización normativa aplicada desde el 23 de agosto de 2026.
Aunque la medida ha generado diversas reacciones entre los comerciantes informales, el STC ha reiterado que el reglamento es de cumplimiento obligatorio para todos los establecimientos y personas que realicen actividades comerciales dentro del recinto. Las autoridades capitalinas exhortaron a los vendedores a ajustar sus métodos de promoción bajo los lineamientos vigentes, advirtiendo que la reincidencia en estas prácticas podría derivar en la clausura definitiva de los puntos de venta o el retiro permanente de los permisos de operación comercial dentro de la infraestructura del Metro.


